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sábado, 25 de abril de 2026

🔥 "Ríndete": El oscuro juego de obsesión y deseo donde el dinero no puede comprar el alma

DARK ROMANCE


📖 Argumento: Un duelo de voluntades

La historia nos presenta a Esteban de la Fuente, un hombre que lo tiene todo: poder, riqueza ilimitada y una voluntad que nadie se atreve a cuestionar. Vive en una villa de lujo extremo, moviendo los hilos de la ciudad y tratando a las personas como mercancías coleccionables.

Todo cambia cuando intenta "comprar" la compañía de una bailarina, Alicia Mendoza, y se topa con un muro inesperado: su hermano, Bautista Ramos. Bautista es un joven fotógrafo idealista que vive por la verdad y la integridad. Al enfrentarse a Esteban para proteger a su hermana, despierta en el magnate una obsesión sin precedentes. No es solo deseo; Esteban quiere demostrar que incluso el alma más pura tiene un precio, iniciando un juego de asimilación y control que los llevará a ambos al límite.


👤 Personajes Principales

  • Esteban de la Fuente ("El Rey sin Corona"): Un depredador social de treinta años. Acostumbrado a conseguir lo que quiere mediante el dinero o la coacción, se encuentra fascinado por aquello que no puede poseer.

  • Bautista Ramos ("El Incorruptible"): Un fotógrafo de veinte años, de mirada profunda y sangre gitana. Cree que la belleza reside en lo auténtico y se niega a vender su mirada o su dignidad al imperio de Esteban.

  • Alicia Mendoza: Hermana de Bautista y talentosa bailarina de flamenco. Ella es el detonante del encuentro entre los protagonistas al rechazar las pretensiones iniciales de Esteban.

  • Lucas: El fiel y letal guardaespaldas de Esteban. Es la mano ejecutora de sus planes y el observador silencioso de la creciente obsesión de su jefe.

  • AQUI TE DEJO UN FRAGMENTO

  • Bautista abrió los ojos. La visión, borrosa al principio, se aclaró para revelar un techo altísimo, con molduras de yeso intrincadas que dibujaban racimos de uvas y hojas de acanto. No era su estudio ni ningún lugar que conociera.

    Con un gemido, se incorporó apoyándose en los codos. La habitación era enorme, rectangular, amueblada con una austeridad casi monástica. Una cama ancha con un colchón bajo y ropa de cama de lino blanco, una mesa de madera clara con una silla, un estante vacío, una puerta maciza de madera oscura, cerrada y ventanas… grandes ventanas de arco que iban del suelo al techo, cubiertas por gruesas barras de hierro forjado pintadas de negro, como las de una celda de lujo. A través de ellas, la luz del día filtrada por una cortina de gasa blanca revelaba un jardín interior exuberante y perfectamente cuidado, más allá del cual se intuía el azul brillante del mar.

    El pánico lo golpeó entonces, una oleada fría que le cortó la respiración. Se levantó de un salto, tambaleándose, y corrió hacia la ventana más cercana. Las rejas eran sólidas, gruesas como su muñeca, ancladas profundamente en el marco de piedra. No cedieron ni un milímetro ante su tirón desesperado, de modo que corrió a la puerta. No tenía pomo, solo una placa lisa de metal y una mirilla minúscula. Golpeó con los puños, gritó, pero el sonido se ahogó en el espacio amplio y alfombrado. La puerta era un muro más.

    Se dejó caer contra ella, la respiración entrecortada. Los últimos recuerdos volvieron a él como destellos de una pesadilla: saliendo del asentamiento, caminando hacia la parada del autobús, una furgoneta negra que se detenía a su lado, la puerta que se abría, un paño húmedo y dulzón cubriendo su boca y nariz, la lucha breve y luego la nada.

     Solo podía ser Esteban.

    La rabia sucedió al pánico, una furia blanca y pura que lo hizo temblar. Había subestimado la profundidad de la depravación del hombre. Había pensado en amenazas, en manipulación, incluso en violencia directa, pero no en esto, en un secuestro descarado, en una prisión privada.

    Recorrió la habitación con la mirada, buscando algo, cualquier cosa que pudiera usar. No había objetos puntiagudos, ni había espejos que romper, los muebles estaban atornillados al suelo. ¡Hasta los percheros eran redondeados e inofensivos! Incluso los grifos del pequeño baño adjunto —impecable, con accesorios de cristal y cromo— carecían de bordes afilados. Todo estaba diseñado para ser a prueba de daños, tanto para los objetos como para él.

    En el centro de la pared opuesta a la cama, entre dos ventanas, había una estructura peculiar. No era una puerta, sino una pared de vidrio grueso, desde el suelo hasta unos dos metros de altura, coronada por una reja de hierro decorativa que llegaba al techo. Detrás del vidrio, un pasillo oscuro y frente a él, una butaca de terciopelo de un rojo sangre intenso, colocada como para ofrecer la mejor vista a través del vidrio hacia el interior de la habitación. Era un asiento para el espectador.

    Bautista se acercó al vidrio. Su propio reflejo, pálido y desencajado, se superpuso a la oscuridad del otro lado. Tocó la superficie fría, de varios centímetros de grosor, a prueba de balas. No había cerradura, tampoco bisagras visibles. Era una pared de observación.

    En ese momento, un sonido suave, un zumbido casi imperceptible, llenó la habitación. Una sección del pasillo oscuro detrás del vidrio se iluminó con una luz tenue y dorada y allí, sentándose con languidez en una silla idéntica de terciopelo rojo, pero del otro lado del cristal, apareció Esteban de la Fuente.

    Vestía un smoking negro impecable, como si acabara de llegar de una gala. Su rostro estaba sereno, los ojos oscuros fijos en Bautista con una intensidad que hizo que el joven diera un paso atrás. Entre ellos, el vidrio los separaba, pero la mirada de Esteban lo traspasaba como un dardo.

    —Buenos días, Bautista —dijo la voz de Esteban. Sonaba clara y nítida, proveniente de altavoces ocultos en la habitación. El vidrio, evidentemente, no era un obstáculo para el sonido—. Espero que hayas descansado. El sedante era de acción suave, pero a veces el cuerpo reacciona con dolor de cabeza.

    Bautista se lanzó contra el vidrio, golpeándolo con las palmas de las manos.

    —¡Déjame salir, Esteban! ¡Esto es una locura! ¡Es un secuestro!

    Esteban inclinó la cabeza ligeramente, como si observara un animal interesante en un zoológico.

    —Secuestro implica una demanda de rescate. Yo no quiero dinero, en cuanto a la locura… es una cuestión de perspectiva. Desde mi punto de vista, es la única opción lógica que quedaba.

    —¿Lógica? —gritó Bautista, la voz quebrada por la incredulidad—. ¡Me has drogado y me has encerrado!

    —Te he traído a un lugar seguro —lo corrigió Esteban, su voz calmada y pedagógica—. Un sitio donde no puedes lastimarte, ni herirme a mí con tus rechazos. Un rincón donde, por fin, podremos entendernos.

    Bautista miró alrededor de la habitación-celda, luego de nuevo a Esteban, sentado en su silla roja como un rey en un trono privado. La realidad de la situación se asentó con el peso de una gigantesca roca. No estaba en una situación de peligro inminente; se hallaba en una trampa ya cerrada construida exclusivamente para él.

    —Este…  es el ala este —murmuró Bautista, recordando las palabras de Lucas en el capítulo anterior—. Las modificaciones no eran para un estudio… sino para esto.

    —Muy perceptivo —asintió Esteban, una chispa de orgullo en sus ojos—. Tardó menos de lo esperado en estar lista. Todo está pensado para ti. La luz del norte es perfecta para pintar o leer, aunque supongo que tú preferirías fotografiar. El jardín interior tiene especies que cambian con las estaciones, siempre hay algo que mirar, y el mar… está siempre presente. Es más hermoso que tu estudio, ¿no crees?


⚠️ Problemática: La Jaula de Cristal

El libro explora la delgada línea entre el amor y la posesión. La problemática central radica en el secuestro (tanto físico como emocional) de Bautista. Esteban construye una "jaula de seda" —una habitación perfecta con todo lo que Bautista ama— para forzarlo a rendirse. La obra cuestiona si es posible que nazca un sentimiento genuino en un entorno de cautiverio y si el poder absoluto puede realmente doblegar la integridad humana.


🌈 Relación con el BL (Boys' Love)

"Ríndete" se encuadra en el género BL/Romance Oscuro, explorando dinámicas de poder intensas (power imbalance). La relación evoluciona desde la hostilidad y el desprecio hacia una vulnerabilidad compartida. Es una historia de "redención" forzada donde el carcelero termina siendo cautivo de sus propios sentimientos y el prisionero encuentra una conexión eléctrica en las heridas del otro.


💬 Frases Destacadas

"No llevo bandera blanca, llevo el corazón en la mano. Es mi ofrenda y mi rendición total ante el milagro de quererte."

"La belleza no se compra... Se encuentra, y a menudo, está en los lugares donde tú nunca mirarías."

"Te ofrecí todo... ¡Y lo escupiste todo! Me mostraste una y otra vez que tu pureza es más fuerte que cualquier deseo."


🛒 ¿Dónde encontrarlo?

Puedes sumergirte en esta apasionante historia de Laura Edith Corral a través de:


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martes, 21 de abril de 2026

"El Secreto que nos Unió: Un romance BL donde el misterio y lo sobrenatural se encuentran"

amazon y kindle


📌 Argumento: Más allá de la lógica y la muerte

La vida del Dr. Federico Dantes, un hombre de ciencia y escepticismo radical, se hace pedazos tras el asesinato sin sentido de su hermana Clara. Mientras la policía se encuentra en un callejón sin salida, Federico se obsesiona con encontrar al culpable, sin sospechar que la verdad no solo está en los archivos policiales, sino en un plano que él siempre ha negado.

Todo cambia cuando conoce a Martín, un joven sensible con el don de ver "presencias". Martín le advierte que una sombra oscura lo acecha, ligada a un peligro real y presente. Juntos, deberán desentrañar una red de corrupción bancaria y secretos familiares antes de que la sombra los consuma a ambos.

👬 Relación con el BL (Boys Love)

Esta historia es un exponente del BL contemporáneo con tintes de suspense. La relación entre Federico y Martín nace de la tensión entre dos mundos opuestos: la lógica fría del médico y la sensibilidad espiritual del joven.

  • Dinámica: Pasamos de la desconfianza inicial a una conexión profunda donde ambos encuentran refugio en el otro ante la tragedia.

  • Evolución: El romance se cocina a fuego lento (slow burn), culminando en momentos de gran ternura y protección mutua, como su primer beso de sanación.

🎭 Personajes Principales

  • Federico Dantes: Cirujano pragmático y ateo. Su coraza de frialdad se desmorona mientras busca justicia por su hermana.

  • Martín: Licenciado en Letras, intuitivo y vulnerable. Posee la capacidad de leer el tarot y percibir energías, lo que lo convierte en el guía espiritual de Federico.

  • Clara Dantes: (En recuerdos) La hermana cuya muerte desencadena la trama; una mujer que descubrió un secreto peligroso en su trabajo como tesorera.

  • Tomás: El mejor amigo de Federico, cuya lealtad será puesta a prueba a medida que el misterio se profundiza.

🌑 Problemática y Temas Centrales

  1. Duelo y Obsesión: Cómo el dolor puede cegarnos ante el peligro inminente.

  2. Corrupción y Poder: El descubrimiento de pruebas que implican a personas poderosas en estafas bancarias.

  3. Lo Sobrenatural vs. Lo Racional: La lucha de Federico por aceptar que hay cosas que el bisturí no puede explicar.

✨ Características del Género

  • Suspense Paranormal: Visiones, cartas del tarot y sombras que advierten de peligros reales.

  • Romance Dramático: Una unión forjada en la adversidad y el peligro de muerte.

  • Misterio Policial: Una investigación criminal que se entrelaza con el destino de los protagonistas.


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  • A CONTINUACION LES DEJO UN FRAGMENTO PARA QUE LEAN

  • Federico miró fijamente al joven. La grieta en la fotografía de Clara le vino a la mente, pero la desechó de inmediato. Coincidencia o sugestión, cualquier cosa antes que aceptar aquel disparate.

    —Mira, Martín —dijo, conteniendo la ira—. Agradezco tu preocupación y que hayan venido, pero lo que necesito ahora son hechos. Debo encontrar al hombre que le disparó a mi hermana. No tengo tiempo ni energía para… presencias.

    Su tono final fue de clausura. Sara comprendió que no había lugar para más discusión. Tomó del brazo a un Martín que parecía querer decir algo más, pero que, ante la fría pared del escepticismo de Federico, se resignó. Sus ojos verdes barrieron la estancia una última vez, posándose un instante en la repisa vacía donde antes estuvo el portarretratos, como si pudiera ver los fragmentos de cristal que habían sido barridos meticulosamente.

    —Si cambias de opinión… —murmuró Sara desde la puerta.

    —No cambiaré —respondió, y cerró la puerta, dejando el silencio y su negación como únicos habitantes del lugar.


    Bajaban por la calle, la ciudad bullendo a su alrededor, pero Sara y Martín caminaban en una burbuja de tensión.

    —Es más fuerte de lo que pensaba —dijo Martín, rompiendo el silencio—. La presencia. No es hostil… no exactamente. Es como una sombra de luto, pero terriblemente pesada. Está anclada a él por un dolor muy profundo, sin embargo, no es un dolor reciente, es antiguo, como una herida que nunca cerró y que ahora se ha infectado de rabia.

    —¿Y lo de la graduación? —preguntó Sara—. Cuando te desmayaste…

    —Fue cuando la sentí por primera vez —explicó Martín, frunciendo el ceño—. Cuando él me sostuvo, fue como si yo, por un instante, formara parte de su campo energético y sentí el peso de esa cosa, esa sombra. Me abrumó. No era su dolor por Clara, era… otra cosa. Algo que lleva con él desde antes, y que ahora, con la muerte de su hermana, se ha activado, se ha hecho más tangible.

    Sara se estremeció. Creía en Martín; había sido testigo de demasiadas “casualidades” asombrosas, de numerosas lecturas del tarot que revelaban verdades ocultas, como para dudar de su sensibilidad.

    —Tenemos que hacer algo —insistió.

    —No podemos forzarlo —dijo Martín—. Su mundo está construido sobre cimientos que niegan lo que yo veo. Para él, soy un chiflado, pero, Sara… —se detuvo, mirándola con seriedad—. Esa presencia no es lo único. Cuando hablaba de Clara, sentí… un vacío, un frío, como si el hilo que los unía se hubiera cortado de manera demasiado brusca. Y a veces, cuando un lazo así se rompe de golpe, deja una estela, algo queda flotando.

    —¿Como un fantasma? —preguntó Sara, con un hilo de voz.

    —No —Martín negó con la cabeza—. Más bien como un eco de la pregunta que él no para de hacerse: ¿por qué?


    Esa noche, Federico Dantes no podía dormir. Las palabras de Martín, por más absurdas que le parecieran, resonaban en su cabeza. “Una presencia. Algo oscuro, pesado.” Se levantó y fue a la cocina por un vaso de agua. Al pasar por el living, una vez más, su mirada fue atraída hacia la repisa vacía. Recordó la foto rota, el cristal estallando sin motivo aparente.

    “Hipotensión ortostática”, se dijo a sí mismo, con firmeza. “Sugestión. Estrés postraumático.”

    Se acercó a la ventana y miró la ciudad dormida. Las luces titilantes, los rascacielos silueteados contra el cielo nocturno, un mundo de concreto y lógica. No había lugar para sombras ni para ecos de preguntas sin respuesta. Pero entonces, justo cuando daba un sorbo a su agua, una onda se formó en el centro del vaso, temblorosa, concéntrica. No había pasado ningún camión y no había cerrado ninguna puerta. Él no se había movido.

    Federico Dantes miró fijamente el agua, que ahora se calmaba, volviendo a su quietud. En el reflejo distorsionado del fluorescente de la cocina en la superficie líquida, por una fracción de segundo, creyó ver no su propio rostro cansado, sino otro, de facciones desdibujadas, con ojos profundos como pozos de sombra, mirándolo fijamente desde dentro del vaso. Parpadeó, sobresaltado, y el reflejo era solo el suyo otra vez. Su corazón latía con fuerza, aunque lo atribuyó al cansancio, a la falta de sueño, al dolor. Pero, por primera vez, en lo más profundo de su mente, enterrada bajo toneladas de escepticismo, una semilla minúscula de duda comenzó a germinar. Tal vez, solo tal vez, había más mundos colisionando con el suyo de lo que su orgullo de científico estaba dispuesto a admitir. Quizás, la verdad que buscaba no solo yacía en los archivos policiales o en los recuerdos de Clara, sino en una dimensión que siempre había negado, y que ahora, insistente llamaba a la puerta.


📚 Recomendaciones

Si te gustaron series como "The Untamed" o libros de romance con toques de thriller y espiritualidad, "El Secreto que nos Unió" es tu próxima lectura obligatoria. Ideal para quienes aman las historias donde el amor es la única luz en medio de la oscuridad.

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